Las revisiones incluyen aspectos como el nivel de aceite, el estado de los frenos, la batería y los neumáticos. Un coche revisado a tiempo no solo es más eficiente, sino que también es más económico, ya que previene reparaciones a largo plazo.
En este artículo te contamos cada cuántos kilómetros se hace una revisión del coche. Y, si no sabes dónde llevar a cabo esa revisión, recuerda que en Northgate Talleres nuestros expertos se encargarán de mantener tu vehículo en perfectas condiciones.
Cada cuántos kilómetros se hace la revisión del coche
Para garantizar la seguridad al volante y alargar la vida útil del motor, es clave entender cada cuánto hacer la revisión del coche, y esta puede variar según el tipo de vehículo:
- Coches de combustión interna: La revisión se realiza generalmente cada 10.000-15.000 kms o 1 vez al año. Incluye cambios de aceite, filtros y comprobaciones generales.
- Híbridos: Suelen requerir revisiones similares a los coches de combustión, aunque algunos componentes (como el sistema eléctrico) tienen menos desgaste.
- Coches eléctricos: Necesitan revisiones menos frecuentes, cada 15.000-30.000 kms, ya que tienen menos piezas móviles y no necesitan cambios de aceite. Las revisiones se centran en el estado de la batería, los frenos (que duran más por la frenada regenerativa) y los sistemas electrónicos.
Aunque los intervalos pueden variar según la marca y el modelo, existen algunas pautas generales, principalmente para coches de combustión interna serían los siguientes:
- Cada 10.000-15.000 kilómetros (o 1 año): Inspección básica del nivel de aceite, filtros y neumáticos. En coches nuevos, estas revisiones suelen estar incluidas en las garantías iniciales.
- Cada 30.000 kilómetros (o 2 años): Cambio de aceite, líquido refrigerante y revisión de los sistemas de frenos. Este mantenimiento es vital para prevenir averías graves en el motor y el sistema de frenos.
- Cada 60.000 kilómetros (o 4 años): Sustitución de las bujías y revisión de la transmisión. Esto asegura un correcto funcionamiento del sistema de encendido.
- Entre 100.000-120.000 kilómetros (o 6-8 años): Cambio de la correa de distribución y revisión exhaustiva del sistema de suspensión.
Estos intervalos son aproximados y pueden variar según el fabricante del vehículo, el tipo de motor (diésel o gasolina), y las condiciones de uso (en ciudad, carretera, o climas extremos). Siempre es recomendable consultar el manual del fabricante para seguir el plan de mantenimiento específico.
Además, es recomendable hacer una revisión anual, incluso si no alcanzas el kilometraje recomendado.
Síntomas de que debes llevar el coche al taller
Aparte de las revisiones periódicas, existen indicadores que te alertan sobre posibles problemas mecánicos. Estos síntomas pueden surgir en cualquier momento, por lo que es importante estar atento a los cambios en el comportamiento del coche.
El vehículo hace ruidos extraños
Los ruidos son uno de los primeros signos de que algo no está funcionando correctamente en tu coche. Golpeteos o zumbidos al conducir pueden ser indicativos de problemas en la suspensión, la dirección o el sistema de escape. Cada sonido puede estar asociado a un problema específico:
- Ruido metálico al arrancar: Puede indicar baja presión del aceite o desgaste en las piezas internas del motor.
- Chirrido al frenar: Puede ser consecuencia de pastillas de freno desgastadas o discos en mal estado.
- Traqueteo al circular por caminos irregulares: Suele estar relacionado con amortiguadores en mal estado o cojinetes de ruedas desgastados.
- Zumbido constante: Pueden ser posibles fallos en el sistema de transmisión o rodamientos.
Sin embargo, para determinar el origen del ruido con exactitud, te recomendamos visitar un taller especializado donde puedan realizar un diagnóstico preciso.
Olores y colores sospechosos
Los olores y los colores de los fluidos o del humo del escape también pueden advertir de problemas. Algunos ejemplos comunes incluyen:
- Olor a carburante: Esto puede deberse a una fuga en el sistema de combustible o problemas en el filtro de aire.
- Humo blanco persistente: Puede indicar problemas en la junta de culata o entrada de agua al motor. Este humo suele acompañarse de pérdida de potencia.
- Humo azulado: Señal de que el aceite está entrando en la cámara de combustión, algo común en motores desgastados.
- Olor a quemado: Puede tratarse de sobrecalentamiento en el embrague o frenos.
Otras señales para llevar tu coche al taller
Además de los ruidos y olores, existen otras situaciones que indican que tu coche necesita una revisión urgente:
- Disminución en la potencia: Si notas que las luces del coche pierden intensidad o el motor tarda más en responder, podría tratarse de una batería agotada o fallos en el sistema eléctrico.
- Pérdida de estabilidad: Si el coche se inclina excesivamente al girar o frenar, puede haber desgaste en los amortiguadores o problemas con el sistema de frenado.
- Frenos poco efectivos: Si notas que el pedal de freno está más blando o el coche tarda más en detenerse, podría haber fugas en el líquido de frenos o desgaste en las pastillas.
- Vibraciones al conducir: Generalmente relacionadas con problemas en el equilibrado de los neumáticos o fallos en la dirección.
- Luces de advertencia encendidas: Los testigos indican problemas específicos, como fallos en el motor, el ABS o el sistema eléctrico.
- Consumo de combustible excesivo: Esto puede ser causado por filtros de aire obstruidos, inyectores defectuosos o problemas en el sistema de escape.
Si te preguntas cada cuánto hacer la revisión de tu coche, recuerda que estas señales pueden surgir en cualquier momento. Encuentra tu taller de Northgate más cercano para obtener asistencia profesional.
En definitiva, y en términos de kilometraje, muchos expertos aconsejan que evalúes cada cuántos kilómetros se hace la revisión del coche, siendo una cifra común los 15.000 o 20.000 kilómetros, o una vez al año.
Para facilitar este proceso, puedes pedir cita para tu revisión de coche en Northgate Talleres de manera rápida y sencilla. ¡Mantén tu vehículo en óptimas condiciones y conduce con tranquilidad!